"No es de muerte natural como muere un amor genuino, sino bañado en sangre, bajo los golpes que le asesta otro, no necesariamente genuino –porque allí las leyes del amor, ciegas a los títulos de nobleza, no tienen ninguna misericordia– pero sí oportuno y, sobre todo, impulsado por esa crueldad entusiasta que anima a todas las emociones jóvenes."
Alan Pauls.
¿Las historias de amor son las mejores para contar?
Las historias de amor desgraciadas. Las historias de amor complicadas, tortuosas. Sí. Para mí, sí. Sí, me parece que es lo único que realmente me estimula para escribir. Sí, cuando algo no funciona bien dentro de una experiencia amorosa. Yo me di cuenta, después de las novelas que escribí, que siempre escribo ese tipo de historia. Historias de amores que en un momento empiezan a chingar, empiezan a volverse un poco siniestras.
Todas.
Bueno... yo creo que sí. Ese es otro de los hallazgos, entre comillas, del libro: el reconocimiento de que hay una dimensión siniestra en cualquier experiencia amorosa, incluso en las más felices o en las más amoniosas. La distancia que hay en el amor entre la intimidad y la amenaza es ínfima, son como las dos caras de una misma hoja.



















